Bioshock ya es parte de la historia de los videojuegos, Ken Lavine lo bordó con su primera entrega creando un universo cuanto menos fascinante, y que quedará para siempre en la memoria de cualquiera que le haya dedicado sólo unos minutos al juego, explorado la ciudad sumergida de Rapture, temido a los Big Daddy's, adorado a las Little Sisters u odiado a los Splicers. Intentamos olvidarnos del pasable Bioshock 2, desarrollado por 2K Marín y no el estudio original Irrational Games.
